Subir una imagen a una web no termina cuando eliges el archivo y haces clic en publicar. También hay que decirle a Google y a las tecnologías de asistencia qué representa esa imagen. Ahí aparece el ALT text: un pequeño texto asociado a una imagen que la describe cuando no puede verse y aporta contexto sobre su contenido.
Pero hay algo importante que muchas webs pasan por alto: el ALT no está pensado para llenar una imagen de palabras clave. Su función principal es describir de forma útil lo que la imagen representa. Y cuando se usa correctamente, puede formar parte de una estrategia SEO mucho más limpia que la de llenar cada atributo con términos de búsqueda.
Cómo detectar un ALT text mal optimizado
ALT vacío en imágenes con información
Se pierde contexto útil tanto para Google como para lectores de pantalla.
Nombres de archivo genéricos
Algo como IMG_1234.jpg no aporta ninguna pista sobre el contenido.
Palabras clave repetidas sin describir
Una lista de términos no sustituye una descripción real de la imagen.
ALT idénticos en imágenes distintas
Cada imagen debería describir lo que realmente muestra, no una plantilla copiada.
¿Qué es exactamente el ALT text?
Cuando insertas una imagen en HTML puedes encontrar algo así: <img src="web-empresarial.jpg" alt="Web empresarial para una empresa de servicios digitales">. La parte que aparece después de alt= es el texto alternativo. Si la imagen no puede mostrarse, ese texto proporciona información sobre ella, y también resulta clave para las personas que usan lectores de pantalla.
Por eso el ALT no debería escribirse pensando únicamente en Google. Debe tener sentido para una persona primero. Una descripción corta suele ser suficiente: si tienes una fotografía de alguien trabajando frente a un ordenador, con «profesional trabajando en una web desde un ordenador» ya basta. No hace falta escribir una cadena de palabras clave sueltas como «SEO web empresa Barcelona Madrid Valencia desarrollo web WordPress diseño páginas web». Eso no describe la imagen; solo la convierte en una acumulación artificial de términos.
¿Por qué el ALT text importa para SEO?
Google utiliza el texto alternativo junto con el contenido que rodea a la imagen, los títulos y el nombre del archivo para entender qué representa. Las directrices oficiales de Google sobre SEO de imágenes recomiendan centrarse en crear contenido útil e informativo que use las palabras clave de forma apropiada y en contexto, evitando llenar el atributo de términos sin relación real con la imagen.
Pero conviene no exagerar. Un buen ALT no hará que una página suba automáticamente a la primera posición. Es una pieza pequeña dentro de una estructura SEO mucho más amplia, no un atajo por sí solo.
El ALT también es accesibilidad
Aquí está una de las razones más importantes para escribirlo bien. Una persona que usa un lector de pantalla puede no saber qué representa una imagen si esta no tiene una alternativa textual adecuada. El árbol de decisión del W3C sobre texto alternativo plantea justo esta pregunta antes de escribir cualquier ALT: si la imagen fuera un enlace o un botón, ¿sería imposible entender qué hace sin ese texto? Cuando la respuesta es sí, el ALT debe explicar la acción, no solo describir la imagen.
Cuando una imagen es puramente decorativa, no hace falta inventar una descripción que no aporta nada. Accesibilidad y SEO coinciden justo en este punto: describir con precisión lo que realmente tiene significado, y dejar en blanco lo que no lo tiene.
Cómo escribir un buen ALT text
Una buena pregunta de partida es esta: si la imagen desapareciera, ¿qué información necesitaría conservar quien la lee? La respuesta suele convertirse en tu ALT. Si tienes una fotografía de un equipo revisando una estrategia digital, con «equipo revisando una estrategia digital en una reunión» es suficiente; no necesitas describir cada objeto sobre la mesa.
Sé específico cuando aporte valor: no es lo mismo escribir «ordenador» que «panel de analítica web abierto en un ordenador portátil». Y evita empezar siempre con «imagen de» o «foto de». La guía técnica de Google sobre redacción de ALT text recomienda justamente eso: saltarse esas palabras de relleno porque el contexto ya indica que se trata de una imagen, y aprovechar ese espacio para describir lo que realmente importa.
¿Dónde colocar las palabras clave?
Aquí es donde muchas estrategias SEO se equivocan. Si la imagen está relacionada de forma natural con el tema de la página, puede tener sentido usar parte de esa terminología. Pero no deberías forzar una keyword dentro del ALT si no describe lo que se ve. Si tu página habla sobre velocidad de carga web y la imagen muestra un panel con métricas de rendimiento, algo como «panel de métricas de velocidad de carga en un ordenador» tiene sentido; forzar ahí una lista de ciudades o servicios, no.
Puedes ver este criterio aplicado en la práctica en cómo hacer que tu web cargue más rápido, donde cada imagen técnica describe exactamente lo que muestra, sin rellenar el ALT con términos ajenos al contenido.
¿Qué ocurre con las imágenes decorativas?
No todas las imágenes de una web necesitan descripción. Algunas solo aportan diseño o separación visual. Añadir ahí un ALT lleno de palabras genera ruido para quienes usan lectores de pantalla. La pregunta sigue siendo sencilla: ¿esta imagen aporta información? Si la respuesta es no, probablemente no necesitas describirla.
El nombre del archivo también cuenta. No es lo mismo IMG_4837.jpg que automatizacion-ia-empresa.jpg. Google indica que los nombres descriptivos aportan pistas adicionales sobre el contenido de una imagen, aunque tampoco hay que convertirlos en una cadena de palabras clave forzada.
El ALT no es una técnica aislada
Optimizar imágenes para SEO no consiste solo en escribir buenos ALT. También hay que revisar el formato, el peso, las dimensiones y el contexto general de la imagen dentro de la página, algo que trabajamos junto al posicionamiento SEO local en Barcelona cuando una empresa necesita que su web funcione de forma coherente, no solo en un punto suelto.
Una web profesional está construida a partir de muchos detalles que trabajan juntos: una imagen bien nombrada, un ALT descriptivo, una página bien estructurada y un contenido que responde a una intención real. En CCDigital trabajamos la estructura y optimización de sitios web desde esa perspectiva integral. No se trata de añadir palabras clave donde se pueda, sino de darle a Google suficiente contexto para entender por qué tu contenido merece ser encontrado.